Lord McNally, representante de Blackpool, informó esta semana a la Casa de los Lores que su ciudad podría ser la destinataria de aquellas licencias de juego que sean rechazadas por otras ciudades, lo que reavivó la discusión acerca de un casino en Blackpool. Sus comentarios fueron hechos durante un debate en el que se confirmaron las leyes que permiten la apertura de 16 nuevos casinos en el país.
“Si alguna de las 16 licencias que fueron otorgadas no fuera reclamada, ¿existe la flexibilidad suficiente en esta legislación, o tiene el Gobierno el suficiente sentido común, para reasignar dichas licencias a otras áreas?”, preguntó Lord McNally durante la sesión legislativa. “Creo que algunos de los beneficios derivados de un casino, todavía pueden ser aprovechados por Blackpool.”
Conforme a la nueva normativa, los casinos de gran tamaño tienen derecho a operar hasta 150 máquinas tragamonedas con pozos de £5.000. El ahora descartado supercasino hubiera podido operar hasta 1250 máquinas tragamonedas y un pozo máximo de 1 millón de libras.
La propuesta de Lord McNally fue apoyada por Lord Faulkner de Worcester, quien argumentó que en caso de que las autoridades locales rechazaran una licencia, las autoridades como las de Blackpool deberían poder tomar su lugar.